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Controlar el tiempo al hablar en público: cómo y por qué

Mejor que el público se quede con ganas de más, que con ganas de decirte que eres un pesado.

Suena extremo y dramático, pero si lo piensas, no es un mantra cualquiera, ya que sin estadísticas en mano, estoy seguro que de las últimas 5 charlas que has escuchado, al menos 2 (quizás 3) te han resultado un torrón.

¿Por qué ocurre esto? piensas. Seguro que el ponente no pretendía aburrir al prójimo.

Al hablar en público (la mayoría) tenemos un arsenal de preocupaciones en relación a nuestra ponencia y cómo esta será percibida por la audiencia.

  • ¿Les gustará?
  • ¿Les aportaré algo?
  • ¿Mi discurso les interesará menos que unas sandalias a un esquimal?

Tengo que admitir que la mayor de mis preocupaciones al hablar en público es la de aburrir a la audiencia y que puedan acabar diciendo…

bufff, que pesado.

Quizás sea eso lo que me hace sensible a los ponentes que muestran un desinterés absoluto por su audiencia y como decía aquel: vienen a hablar de su libro.

“Curiosamente” este tipo de personas suelen mostrar el mismo interés por su audiencia que por el tiempo que tienen asignado para hablar.

Seguro que la escena te suena.

El ponente lleva hablando de su libro horas, aunque haya gente en el público buscando hace rato herramientas los bastante afiladas como para hacerse el harakiri. Alguien de la organización ha sufrido lo suficiente pensando en el retraso acumulado del evento y le hace un gesto con su mano a la altura del cuello, diciendo sutilmente “corta el rollo colega”.

Y nuestro amigo se da por vencido y dice:

Bueno, parece que me echan ya, voy a ir terminando.

🤦‍♂️

 

Todo lo que hagas encima de un escenario habla de ti, incluida la gestión que hagas del tiempo que tienes asignado para hablar.

Concretamente, si tu audiencia ha sido informada de que tu ponencia le supondrá un consumo de tiempo determinado, y lo superas, estás transmitiendo al menos las siguientes 3 impresiones:

1- Tengo dificultades para controlar el tiempo

Y si las tienes a la hora de preparar una presentación cuyo contenido depende de ti al 100 %, ¿qué pasará si trabajas en un proyecto con más gente involucrada?, ¿cómo gestionarás el tiempo entonces?, las fechas límite por ejemplo.

Quizás seas un crack en la gestión del tiempo de proyectos, pero por el momento, todos los integrantes del público que no te conozcan, valorarán tu habilidad por lo que ven que haces con él en esa presentación.

2- No he pensado en la audiencia a la hora de preparar mi presentación

Si lo hubieras hecho, sabrías lo que necesitan que les comuniques y habrías hecho lo necesario para medir el tiempo que requiere tu ponencia para presentarselo.

3- No he ensayado (o no lo suficientemente bien)

Si lo hubieras hecho no estarías peleándote con el reloj, y habrías aplicado alguno de los consejos que planteo más adelante para acabar a tiempo, consiguiendo así que el público te suprima de su lista de cansinos.

El sistema de Toastmasters para controlar el tiempo

Adoro el método de Toastmasters para controlar el tiempo, porque es el “anti-pesados” más efectivo que conozco.

Se trata de un sistema de tarjetas o luces que se muestran a una ponente mientras esta está hablando. Verde cuando has llegado al tiempo mínimo que tienes asignado para hablar, amarillo cuando llegas a la mitad y rojo cuando has llegado al tiempo límite.

Esta buena gente de muy lejos te enseña la idea…

Controlar el tiempo al hablar en público

Cuando estás en el escenario, tienes que ser consciente de ello e ir controlando el color de las tarjetas para no pasarte de tiempo.

¿Por qué?

Porque si lo haces la gente empieza a aplaudirte, te callas, y te vas a tu sitio lamentando no haber gestionado el tiempo adecuadamente y pensando cómo lo harás la próxima vez.

¿No es maravilloso? Tendría que exportarse al resto de áreas de la vida.

Estás una reunión en la que el pesado de turno no para de hablar y de repente alguien saca una tarjeta roja y todos empezáis a aplaudirle en mitad de su soliloquio para que se calle con cara de poker.

Pagaría por verlo.

Volviendo al mundo real, puedes tener este sistema muy presente a la hora de planificar el tiempo para tus ponencias, como verás a continuación.

Cómo gestionar de forma efectiva el tiempo al hablar en público

No pienses que la gestión adecuada del tiempo de una ponencia pasa por preocuparte de él solo el día de la presentación, debes hacer los deberes previamente y tener cuestiones en mente a la hora de planificarla.

Antes de la presentación

  • Averigua el tiempo del que dispones

Existirá una limitación definida que debes conocer, que es el tiempo asignado para tu presentación.

Si no dispones del dato, es lo primero que tienes que preguntar a quién te haya invitado a hablar, ya que si empiezas a preparar tu ponencia para X tiempo y luego te asignan la mitad, puede que hayas hecho trabajo que se llevará el aire, y eso, no mola.

Por cierto, reciclar un presentación que duraba 1 hora y comprimirla en una charla de 10 minutos sin haberla adaptado, tampoco mola.

No hay nada peor que un ponente pasando diapositivas a la velocidad del rayo y confesando en voz alta el crimen:

Esto no, esto no…
Esto no me da tiempo…
Es que, es de otra presentación más larga…

  • Ten un objetivo en mente

Ese objetivo, respecto al tiempo es el siguiente:

Dejar a tu audiencia con ganas de más.

En general, conseguir generar interés en un tiempo breve, es percibido como un valor positivo.

La gente no te odia por dejarles con ganas de saber más, todo lo contrario, mostrarán interés real por saber más de ti, y dejar a tu audiencia con ese sabor de boca es oro puro.

Invítales a hablar contigo luego, a visitar tu web o que contacten contigo, cosa que harán encantados si se han quedado con esas ganas de más.

Sin embargo, si has resultado un pesado, puede que entren a tu web para hackeartela, y poco más.

  • Preparar tu ponencia para usar el 80% del tiempo asignado

Así es como conseguirás lo anterior.

¿Te han asignado 60 minutos? procura utilizar unos 50, y no te preocupes que los otros 10 se consumirán solos, o podrás tener en la recámara recursos para consumirlos si te apetece, como una sesión de preguntas y respuestas.

  • Ensaya cronometrandote

Ensayar tus presentaciones midiendo el tiempo que utilizas para ello es la única manera de asegurarte de que el día de tu ponencia tienes al dios Crono de tu parte.

Arranca un cronómetro al empezar el ensayo y páralo cuando acabes, así de simple.

Si tu ponencia dura demasiado tiempo para ensayarla seguida, hazlo por bloques, por ejemplo, ensaya la apertura y cronométrate, y ve sumando bloques y vigilando en cuál te pasas, para ajustar el contenido al tiempo del que dispones.

Durante la presentación

  • Pide a alguien que te controle el tiempo

Desde luego que hay alternativas, a las que tendrás que recurrir si no dispones de compinche alguno en el público, por ejemplo, tener un móvil con un cronómetro a la vista.

Sin embargo, un sistema más visual como el de Toastmasters, por el cual alguien te va mostrando señales para indicar los hitos temporales de tu charla, ayuda a que todo fluya y no se note que estás controlando constantemente el tiempo.

Puedes llevar unas tarjetas (verde, amarilla y roja), o si quieres formar parte del siglo XXI, prueba alguna app para controlar el tiempo de forma visual (para IOS busca speech timer en la App Store).

Selecciones el sistema que sea, acuerda con la persona que controla tu tiempo el momento de cada aviso, por ejemplo, que te muestre la tarjeta verde cuando lleves 20 minutos hablando, la amarilla a los 25 y la roja a los 30.

Por cierto, cuando veas lo efectivo que es este sistema, querrás más, con lo que te invito a que extiendas este método tanto como puedas, háblale de él a otros ponentes, y por qué no, pruébalo en las reuniones a las que asistas.

En serio, esto es más importante de lo que parece.

Debería haber un superhéroe que combata la pesadez en las presentaciones y las reuniones, y mientras no lo haya, me encargaré yo de su misión.

Upss, veo que me enseñan la tarjeta roja, es hora de ir terminando, pero antes tengo una pregunta para tí…

¿Que otro sistema para controlar el tiempo en tus presentaciones utilizas o se te ocurre?

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